ARTÍCULOS

ASTROLOGÍA

La astrología tiene sus raíces en la antigua Mesopotamia, donde se desarrollaron las primeras tablillas de arcilla con observaciones astronómicas y predicciones astrológicas, hace más de 4000 años.

La carta natal, o carta astral, es un mapa único de la posición de los planetas en el momento del nacimiento de una persona.

El horóscopo es una interpretación astrológica basada en la posición de los planetas en un momento dado, generalmente el horóscopo diario se basa en el signo solar.



DISEÑO GRÁFICO

Da Vinci tenía sus pinceles, Beethoven tenía su piano y Charles Dickens tenía su pluma y papel.

Si bien las herramientas no fueron las que hicieron que estos individuos creativos fuesen increíbles, una artillería bien surtida de habilidades y objetos ciertamente ayudaron a que cada uno de ellos produjera el trabajo legendario que hicieron.

Los diseñadores gráficos no son distintos. Aunque la habilidad y el pensamiento creativo son las bases de un diseñador exitoso, existen muchos otros elementos que puedes usar para desarrollar esta bases para que pases de ser un buen diseñador a uno excelente. 

Si bien este primer punto podría parecer un poco obvio, nadie puede negar que una computadora es una herramienta crucial en prácticamente cualquier industria creativa.

Frecuentemente dentro de la esfera del diseño existe una ávida discusión sobre la computadoras – el largo y extenuante debate de Mac vs PC. A decir verdad, a pesar de lo que muchos quisieran creer, no existe una respuesta correcta o incorrecta a esta discusión. Aunque Mac se haya convertido en la opción predilecta para los diseñadores (basta con entrar a cualquier salón de clases de diseño para ser recibido por un mar de logos resplandecientes de Apple), ciertamente esto no significa que sea la opción inicial y final. Averigua qué necesitas y qué te gustaría en una computadora antes de que tomes una decisión. Nadie tiene el mismo proceso creativo que tú, sólo tú sabes qué software, herramientas y recursos necesitas en una computadora.


TÉCNICAS DE ESTUDIO

Son muchas las técnicas de estudio para adolescentes que puedes enseñar o proponer en tu clase. La clave es que cada alumno elija la mejor según la asignatura, su estilo de aprendizaje y el contenido al que se enfrenta.

1. Pomodoro 

La primera de las técnicas de estudio para adolescentes que puedes recomendarles es el método Pomodoro. Se centra en la organización del tiempo de estudio y los descansos, para asegurar el máximo rendimiento mental durante el proceso. 

Un Pomodoro= 25 minutos:

  1. Inicia el primer Pomodoro de 25 minutos.
  2. Descansa 5 minutos. Y mejor sin móviles o aparatos electrónicos.
  3. Inicia el segundo Pomodoro. 
  4. Descansa 10 minutos.

Es decir, el objetivo es repartir los ratos de estudio en estas secuencias, para mantener la mente fresca y activa durante más tiempo. 


2. Mapas mentales

En segundo lugar. Los mapas mentales tienen muchos beneficios en el aula. Entre otros, permiten organizar la información de forma clara y jerarquizar las ideas principales. También se pueden combinar con juegos de palabras, colores o imágenes para facilitar su memorización.



3. Resúmenes

Un resumen debe sintetizar la información principal y explicarla de forma clara y concisa. Puede servir tanto como método de estudio como de repaso, poniéndose a prueba para comprobar si se ha comprendido el temario. 

Eso sí, es importante realizar primero una lectura comprensiva y, después, relacionar la idea principal con otras secundarias. Así, logramos una comprensión global.


SALUD MENTAL

Una de cada seis personas tiene entre 10 y 19 años de edad. La adolescencia es una etapa única y formativa, pero los cambios físicos, emocionales y sociales que se producen en este periodo, incluida la exposición a la pobreza, los malos tratos o la violencia, pueden hacer que los adolescentes sean vulnerables a problemas de salud mental. Protegerlos de la adversidad, promover en ellos el aprendizaje socioemocional y el bienestar psicológico, y garantizar que puedan acceder a una atención de salud mental son factores fundamentales para su salud y bienestar durante esos años y la edad adulta.

Aunque en el mundo, según se calcula, uno de cada siete adolescentes de 10 a 19 años (14%) padece algún trastorno mental (1), estas enfermedades siguen en gran medida sin recibir el reconocimiento y el tratamiento debidos.

Los adolescentes con trastornos mentales son particularmente vulnerables a sufrir exclusión social, discriminación, problemas de estigmatización (que afectan a la disposición a buscar ayuda), dificultades educativas, comportamientos de riesgo, mala salud física y violaciones de derechos humanos.

Los adolescentes padecen trastornos emocionales con frecuencia. Los trastornos de ansiedad (que pueden presentarse como ataques de pánico o preocupaciones excesivas) son los más frecuentes en este grupo de edad, y más comunes entre adolescentes mayores que entre adolescentes más jóvenes. Se calcula que el 3,6% de los adolescentes de 10 a 14 años y el 4,6% de los de 15 a 19 años padece un trastorno de ansiedad. También se calcula que el 1,1% de los adolescentes de 10 a 14 años y el 2,8% de los de 15 a 19 años padecen depresión. La depresión y la ansiedad presentan algunos síntomas iguales, como son cambios rápidos e inesperados en el estado de ánimo. Los trastornos del comportamiento se presentan con una mayor frecuencia entre los adolescentes jóvenes que entre los adolescentes mayores. El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), caracterizado por la dificultad para prestar atención, un exceso de actividad y comportamientos en los que no se tienen en cuenta las consecuencias, lo padece el 3,1% de los adolescentes de 10 a 14 años y el 2,4% de los de 15 a 19 años (1). El trastorno disocial (con síntomas de comportamiento destructivo o desafiante) se produce en el 3,6% de los adolescentes de 10‑14 años y en el 2,4% de los de 15-19 años (1). Los trastornos del comportamiento pueden afectar a la educación de los adolescentes y el trastorno disocial puede dar lugar a comportamientos delictivos.

FILOSOFÍA

En filosofía, el concepto del «yo» ha sido objeto de amplia discusión y debate. El término «yo» se utiliza para referirse a la identidad personal y a la conciencia individual de uno mismo. Es la noción de la existencia de un sujeto que experimenta, piensa, siente y actúa en el mundo.

En la filosofía occidental, diferentes corrientes han abordado la cuestión del yo desde diferentes perspectivas. El yo ha sido analizado en relación con la mente, la conciencia, la identidad personal y la autoconciencia. Algunas preguntas fundamentales que se plantean son: ¿Qué es el yo? ¿Qué lo constituye? ¿Es el yo una entidad continua a lo largo del tiempo o está en constante cambio?

En el contexto de la filosofía del yo, existen diversas teorías y enfoques. El dualismo cartesiano, propuesto por René Descartes, sostiene que el yo es una entidad separada del cuerpo, una sustancia pensante e independiente. Por otro lado, el materialismo afirma que el yo es el resultado de procesos físicos y neuronales en el cerebro.

Además, la fenomenología ha explorado la experiencia directa del yo, considerando cómo el yo se presenta en la conciencia y cómo se relaciona con el mundo circundante. Por su parte, la filosofía existencialista ha examinado el yo en términos de su existencia auténtica y la responsabilidad de la libertad individual.

Es importante destacar que el concepto del yo también ha sido abordado en filosofías no occidentales, como el budismo y el hinduismo. En estas tradiciones, se considera que el yo es una ilusión o una construcción mental, y se busca trascender la noción de un yo separado para alcanzar un estado de conciencia más amplio y unitario.

En resumen, el yo en filosofía se refiere a la identidad personal y la conciencia individual de uno mismo. Ha sido objeto de debate y reflexión en diferentes corrientes filosóficas, abarcando cuestiones sobre la naturaleza del yo, su relación con el cuerpo y la mente, y su experiencia en la conciencia.

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